Skip to main content

Opinión

Agua para las Laderas de Cali: una lucha política

Noviembre 6 – 2026

Por Michael Saportas Peláez
Periodista 

Un concejal cuyo nombre no mencionaré ha intentado reducir la discusión de la falta de agua en las laderas de Cali a un tema de “politiquería” e “intereses políticos”, cuando ha sido él quien parece haber sacado más provecho a esta problemática, siendo replicado miles de veces en redes por su famosa frase: “Yo no creo que estén muriendo por el agua porque están vivos y ahí están”.

Y sí Concejal, este es un tema de interés político. El reclamo de las comunidades de las laderas de Cali por el acceso al agua debe necesariamente convertirse en un tema de interés político para la ciudadanía y funcionarios como usted que fueron escogidos para velar por el bien común de los caleños. Esta es una lucha política a la que ya se han sumado líderes, lideresas sociales, y organizaciones de derechos humanos. Pero una cosa es la lucha política dentro del Concejo, donde la ciudadanía tiene todo el derecho a participar, y que al final es lo que tanto les molesta a algunos, y otra muy distinta es la politiquería utilizada para entorpecer un debate que merece seriedad y propuestas concretas. Lo que usted hace, por ejemplo, es politiquería.

La exigencia justa de la gente de Las Minas, sector de la Comuna 18 que ya cumple 13 meses sin una sola gota de agua es, claramente, una lucha política. El reclamo de las familias de la comuna 20, donde nunca han tenido acceso al agua desde la conformación del sector hace más de treinta años es, a todas luces, una lucha política. Las manifestaciones, la participación activa de la ciudadanía en el Concejo, y el diálogo con sus representantes, forman parte de todo este escenario de lucha que algunos funcionarios como usted quieren reducir a “politiquería”.

El trabajo de los políticos es, precisamente, responder al bien común. Mientras la politiquería degenera, entorpece, a cambio de intereses individuales. Algunos concejales han sido muy juiciosos en su labor de acompañar a la comunidad. La han escuchado, le han dado visibilidad y, sobre todo, han propuesto soluciones al problema del agua en las laderas. Otros, como usted, solo se han dedicado a entorpecer los debates, a silenciar, a levantar las sesiones, y señalar desde sus curules.

Señor Concejal, desde que iniciaron los debates en el Concejo lo único que ha hecho es entorpecer las discusiones con señalamientos absurdos contra los demás concejales que han venido acompañando la causa de las comunas 1, 18 y 20, acusándolos de “utilizar a estas poblaciones para fines políticos”. El pasado jueves 29 de octubre volvió a entorpecer el debate y obligó a levantar la sesión cuando voceros de la comunidad se disponían a hablar en el atril. Hasta el momento, de su boca no ha salido ninguna propuesta a la problemática del agua en las laderas. Por favor señor Concejal, si no va a aportar nada desde su curul, mejor hágase a un lado, y permita que sus colegas del Concejo, que sí están dispuestos a encontrar soluciones, trabajen en beneficio de estas comunidades.

Con sus señalamientos solo estigmatiza más a una población que sólo exige el mismo derecho que tienen todos los caleños de acceder al agua. Derecho que está establecido en la Sentencia T – 740 del 2011 de la Corte Constitucional: “El agua se erige como una necesidad básica, al ser un elemento indisoluble para la existencia del ser humano. El agua en el ordenamiento jurídico colombiano tiene una doble connotación pues se erige como un derecho fundamental y como un servicio público. En tal sentido, todas las personas deben poder acceder al servicio de acueducto en condiciones de cantidad y calidad suficiente y al Estado le corresponde organizar, dirigir, reglamentar y garantizar su prestación de conformidad con los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad”

No podemos esperar a que una de estas personas fallezca para hacer algo. Las familias de las comunas 1, 18 y 20 no son invasoras. Son ciudadanos como cualquiera de nosotros y merecen vivir en dignidad. Llevan más de treinta años construyendo sus hogares al margen de los señalamientos y la exclusión.

Castigar con el voto a concejales como usted que no cumplen su función de servidores públicos también es parte de esta lucha política. Y cuando eso suceda el próximo año, ojalá recuerde que cuando estos ciudadanos indignados le pidieron soluciones solo respondió con gritos y arrogancia.