Abril 14 – 2026
Por Michael Saportas Peláez
Periodista
La situación de desabastecimiento de agua en las comunas 18 y 20 de Siloé al suroccidente de Cali ha dejado al descubierto la negligencia e incapacidad técnica de la administración municipal para garantizar el servicio en las zonas de ladera de la ciudad.
El pasado 27 de marzo habitantes de los barrios de ladera de las comunas 18 y 20 de Siloé bloquearon la glorieta, un punto neurálgico del sector, como protesta por la falta de agua. Llevan años padeciendo esta problemática sin una solución a la vista. La misma situación ha ocurrido antes en otros barrios de las laderas del norte como Terrón Colorado y Altos de Menga; sus pobladores se acostumbraron a llenar baldes y a vivir en la incertidumbre de los cortes del suministro que pueden durar hasta meses. Ninguna administración ha tomado cartas. Calman a la gente enviándoles carro tanques y se conforman con los informes de los expertos de Emcali en los que, si pudieran, escribirían cien veces que es imposible garantizar el servicio para estos barrios como se hace con el resto de la ciudad.
La problemática de suministro de agua en las laderas de Cali se ha agudizado en las últimas décadas a consecuencia del crecimiento de los asentamientos ilegales, la contaminación, la falta de infraestructura y la desigualdad en el acceso al servicio básico. Los barrios de las comunas 18 y 20 de estratos 1 y 2, entre los que se encuentran Alto Nápoles, Los Chorros, Brisas de Mayo, y Alto Polvorines, han sido los más afectados. Este sector es abastecido por la cuenca del río Mélendez, uno de los afluentes más importantes de Cali y hoy gravemente afectado por la contaminación proveniente de los socavones de carbón y la invasión de predios cerca al cauce.
Según han denunciado líderes sociales, la captación irregular de agua en condominios, y sitios como el Club Campestre también estaría afectando el suministro, ya de por sí escaso en la zona baja del río. Hablé con Jair, habitante del barrio Los Chorros de la comuna 18, y esta fue su explicación:
“Para nadie es un secreto que una de las problemáticas del desabastecimiento del río es la desviación del agua hacia zonas de urbanización en la ladera, donde hay grandes casa fincas que podrían estar acaparando más agua; los técnicos que nos han acompañado admiten que una de las consecuencias de la escasez de agua es el bajo caudal; ya no corre la misma cantidad de agua por el tubo principal que años antes” y agregó que “ya veníamos con este problema de años antes, llevábamos muchos años conformándonos con que nos llegara agua solo en la noche y nunca habíamos protestado para que nos llegue también en el día hasta que la quitaron definitivamente y ahí sí nos pusimos las pilas”.
Le pregunté al personero distrital de Cali, Gerardo Mendoza, por las denuncias de la comunidad contra el Club Campestre por supuesta sustracción ilegal de agua en la zona y esto dijo:
“En la medida que hay despilfarro encontramos que no llega el agua a las comunidades que se encuentran en la parte alta de la ladera; hay que establecer unos controles y sancionar a quienes sustraen agua de manera irregular; el tema del Club Campestre se va a hablar con el director de la CVC quien nos invitó a una reunión para descartar la posibilidad de que el Club esté captando agua de forma irregular; aceptaré su invitación y entraré a evaluar con todos los detalles la situación”, señaló.
Busqué una explicación del director general de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), Marco Antonio Suárez, pero desde su oficina me dijeron que ese tema no les corresponde, y que los datos sobre la cantidad de captación de agua del Club los debe proporcionar Emcali, no ellos.
El director desconoce que en años anteriores la entidad que hoy lidera ha estado al frente de las medidas para regular la circulación de agua del río Mélendez. Una de las últimas intervenciones se adelantó en 2016 cuando la misma CVC autorizó, mediante la resolución 000292 de ese mismo año, la construcción de obras hidráulicas en el río para optimizar las bocatomas del Club Campestre y la Universidad del Valle. Cabe resaltar que en su momento hubo alertas de la comunidad ante el temor de que se modificara el nivel de captación de agua y la respuesta que recibieron, según se puede leer en un comunicado disponible en la página oficial de la entidad, es que podían estar tranquilos porque eso no iba a suceder, pues las obras tenían otro propósito. Les dejo el enlace: https://cvc.gov.co/carousel/2394-bocatoma-rio-melendez