El de John Maicol no es un caso aislado. Según una investigación en Política Nacional de Salud Mental del Ministerio de Salud, en colaboración con el Centro Nacional de Consultoría en 2023, el 66,3% de los colombianos mayores de 18 años ha experimentado algún problema de salud mental a lo largo de su vida. Este porcentaje es significativamente mayor en mujeres (69,9%), con un aumento notable entre las jóvenes de 18 a 24 años. Lo grave de la situación no es que más del 50 por ciento de los colombianos padezca una enfermedad relacionada con salud mental, sino que pocos reciben atención oportuna como lo corroboró el Instituto Nacional de Salud, que señala que cuatro de cada diez personas que en Colombia sufren o han sufrido alguna enfermedad mental, han tenido algún tratamiento o atención y, para cuando realizan la primera consulta, ya han trascurrido aproximadamente ocho años de enfermedad.
Esta falta de atención se ve reflejada en las 49 mil 321 manifestaciones de inconformidad relacionadas con salud mental que recibió la Superintendencia Nacional de Salud entre enero y agosto del 2023. Inconformidades que fueron radicadas, mayoritariamente, contra Entidades Promotoras de Salud (EPS), tanto del régimen contributivo como del subsidiado. Las EPS con mayor cantidad de manifestaciones de inconformidad por problemas de atención en salud mental de sus afiliados son: Nueva EPS, Sanitas, SURA y Salud Total. Las quejas más frecuentes de los pacientes son: la negación de las citas o demora de asignación de estas, así mismo, la falta de especialistas en el campo y la no entrega o la entrega inoportuna de medicamentos.
Pero ¿Cómo repercute en los colombianos que no haya un buen servicio en la prestación de servicios de salud mental? Aunque no está comprobado que haya una relación directa entre la falta de atencióna la salud mental y el suicidio, es importante mencionar que según un informe del Instituto de Medicina Legal correspondiente al primer trimestre de 2024, se registraron 712 casos de suicidio, de los cuales 205 fueron cometidos por jóvenes entre los 18 y 28 años.
Cabe resaltar que el Derecho a la Salud implica, también, acceso a todos los servicios de salud mental “Todas las personas tienen derecho al más alto nivel posible de salud física y mental. Los países tienen la obligación legal de formular y aplicar leyes y políticas que garanticen el acceso universal a unos servicios de salud de calidad y aborden las causas profundas de las disparidades en materia de salud, incluidas la pobreza, la estigmatización y la discriminación”.
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental, que se lleva a cabo cada 10 de octubre, es importante saber qué tanto se garantiza en Colombia el acceso de calidad a pacientes que quieren tratar su salud mental y dónde están las principales fallas. Para esto consultamos a dos psicólogos que tienen una amplia experiencia en la atención de pacientes.
Robinson Grajales, psicólogo de la Universidad de Antioquia, especialista en psicoanálisis, señala que en Colombia siguen aumentando los reportes de personas con trastornos de salud mental. Más de 500 mil personas se han reportado en los últimos años con trastornos, pero el problema es que ni siquiera la mitad recibe diagnósticos en salud mental, en parte debido a que todavía existe cierta estigmatización.
Para Grajales otro grave problema que enfrenta la salud mental en Colombia es que hay un déficit en esta atención, ya que se calcula que en Colombia hay alrededor de 5 psiquiatras por cada 100 mil habitantes. Lo recomendable es que sean diez psiquiatras. Esta situación no solamente afecta la atención en las EPS, las citas suelen demorarse, y además la medicación usualmente no está disponible. Otro problema es que muchos de estos tratamientos deberían ser acompañados con psicoterapia, principalmente los que tienen que ver con ansiedad y depresión, y esto no es posible siempre.
La psicóloga Andrea Muriel Benavidez, egresada de la Universidad Javeriana, quien lleva ocho años ejerciendo en este campo, dice que, al menos en su propia práctica, las enfermedades de salud más comunes son: cuestiones relacionadas con la ansiedad, ya sea trastorno de ansiedad, ataques de pánico, estrés crónico, depresión, trastorno depresivo como tal o generalmente tristeza o desesperanza, y el motivo de consulta más frecuente son las relaciones de parejas o relacionales.
Para ambos psicólogos la principal falla de las EPS consiste en que las citas con psicólogos no se dan con la celeridad suficiente, y se dan con espacios muy amplios entre una y otra, cuando la psicoterapia requiere la mayoría de las veces, una atención constante. Como las citas son muy dispersas en el tiempo el paciente no puede hacer un proceso adecuado. Una de las principales causas de que las terapias no sean constantes es que los psicólogos toman el modelo de la atención psiquiátrica, es decir, medicar y controlar la medicación.
“Las EPS deberían procurar que haya citas oportunas con los psiquiatras, entrega oportuna de medicamentos, un acompañamiento de psicoterapia con una cantidad de citas suficientes para atender por lo menos ciertas crisis puntuales y hacer más cortos los periodos entre las citas con los psicólogos” sugiere la doctora Muriel.